"Gritos de las mujeres asesinadas y desaparecidas en Chihuahua!"
Antecedentes:
Desde 1993 más de 450 mujeres han sido asesinadas en Cd. Juárez, ciudad fronteriza con El Paso, Texas. Amnesty International(AI) reportó que aproximadamente 130 de ellas, entre 12 y 19 años, fueron torturadas sexualmente. Otras 450 mujeres están desaparecidas y los crímenes se han extendido a la Cd. de Chihuahua. Ai criticó desde el 2003 a las autoridades mexicanas por no resolver los crímenes.
Los asesinatos de mujeres en Chihuahua tienen dos tipologías distintas:
a) “multihomicidas” o “seriales”, con víctimas entre 15 y 25 años, de escasos recursos económicos, muchas de ellas migrantes internas de otros estados del país; la mayoría trabajadoras de la industria maquiladora, de pequeñas tiendas o estudiantes. Son secuestradas, torturadas, violadas y luego asesinadas. Sus cuerpos abandonados en lotes baldíos (CIDH, 2003) Según reportajes periodísticos los motivos de estos crímenes serían rituales iniciáticos de bandas y muerte por deporte (**1).
b) Para las restantes 300 podría tratarse de asesinos en serie, traficantes de drogas, un grupo de hombres prominentes, sin antecedentes penales o no convictos, así como los vinculados con la violencia doméstica: abusos físicos y sexuales, y en muchos casos por sus padres, padrastros, hermanos o algún otro familiar. Se basan en la concepción de que las mujeres no valen nada y por tanto pueden ser usadas y desechadas: “[a] las mujeres las matan, por lo general, los hombres, por el solo hecho de ser mujeres. (Comisión para Juárez, 2006:36) Se trata de asesinatos impunes por golpes o heridas punzocortantes.
Situación del Estado de Chihuahua
Cd. Juárez presenta uno de los más altos índices de criminalidad en la República Mexicana por el narcotráfico, tráfico de personas, prostitución crimen organizado y pandillas, así como el incremento del uso de drogas, armas de fuego e inseguridad citadina crecientes en la última década, explicables entre otros factores por patrones culturales de "machismo” y misoginia, exclusión, opresión, confrontación en el seno mismo de sus familias y en sus relaciones de pareja. Su agravamiento es el feminicidio” (Comisión para Juárez, 2006:35).
La violencia contra la mujer, sea ésta física, sexual o psicológica, cometida por personas o por el Estado, es una violación a los derechos humanos. (Declaración de la ONU, art. 2)
La responsabilidad del Estado mexicano:
Los asesinatos y desapariciones de mujeres y niñas en estas ciudades son agravados por la falta de prevención así como por la discriminación y las irregularidades con las que las autoridades del Estado han realizado sus investigaciones al respecto.
La responsabilidad internacional del Estado mexicano en los casos de feminicidio es evidente por tres razones. En primer lugar, el gobierno del presidente Fox firma y ratifica los tratados internacionales en materia de derechos humanos pero no los cumple. Por el contrario, la tolerancia y actuación negligente de las autoridades estatales y posteriormente federales, ha generado impunidad perpetua traducida como “permisividad social”. La administración de Fox creó instituciones y planes de gobierno que sólo simularon realizar un trabajo para apoyar a los familiares de las víctimas en su lucha por justicia, sin adoptar medidas efectivas contra los problemas de derechos humanos (Human Rights Watch, 2006:3). La tolerancia de la actuación libre o impune de los criminales va en menoscabo de los derechos humanos (CIDH, 1988, 4).
En segundo lugar, el Gobierno mexicano tiene responsabilidad internacional por la ineficacia del aparato investigativo estatal, pues la Comisión Internacional de Derechos humanos detectó las siguientes anomalías en las indagatorias (CIDH, 2003: párrs. 134 y 135): - Negligencia en la comparecencia de los probables responsables y/o de las personas que son señaladas como sospechosas. - Retardo injustificado en la entrega de los cuerpos. -Retardo injustificado o ausencia de las pruebas periciales necesarias. - Ocultamiento de pruebas. - Acciones de disuasión en contra de los familiares. - Falta de acceso a la información para la coadyuvancia y los familiares. - Falta de condena y castigo para la mayoría de delitos de que se trata. - Negligencia de la autoridad investigadora, al llegar al extremo de usar la tortura para conseguir que esos casos se encuentren dentro de la lista de los “exitosos” o “resueltos” y uso de la tortura para arrojar confesiones autoinculpatorias. . Fabricación de pruebas falsas para desviar la investigación y para fabricar culpables (CEDAW, 2005:párr. 235). . Corrupción que impide la ejecución de la justicia :
En tercer lugar, el Estado mexicano tiene responsabilidad internacional por la discriminación de género en el acceso a la justicia, menoscabando los derechos humanos de las mujeres, pues las autoridades también han dejado entrever la presunción de que las niñas y mujeres no son secuestradas, sino que se van por voluntad propia, por lo que las investigaciones se centran principalmente en la vida privada de ellas y de sus familias (CIDH).
Justo antes de las elecciones del 2 de julio el Gobierno Federal cerró las investigaciones de algunos casos ocurridos en el 2003 argumentando falta de evidencia para un crimen federal. Pues en México el asesinato es un crimen estatal, no federal, salvo que se comprueben sus vínculos al crimen organizado u otros crímenes federales.
Los gritos siguen oyéndose.
Laura Carro
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(**1)Theresa Braine reporta el 1o. de sept. del 2006 según los reportajes de Diana Washington desde 1999 incluyendo su libro "Cosecha de mujeres: safari en México" (en inglés por salir el 27 de sept.*, "Harvest of Women: Safari in Mexico"),
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